¿Necesitas llorar bien? ¿Y que te consuelen y te digan palabras reconfortantes después?
No hace falta buscar más.
En mi presencia puedes llorar tanto como quieras. Deja que todas tus lágrimas fluyan. Mientras tanto, te consuelo con palabras tranquilizadoras y te entrego un pañuelo. No hay por qué sentir vergüenza. Llorar bien te hará sentir aliviado.
Si es necesario, por un poco más, también escucharé tu problema y te aconsejaré cómo resolverlo.